Translate

domingo, 29 de noviembre de 2015

La alerta permanente o el estado del miedo,. ¿Qué buscan?

Hace ya unos años, en el 2010, Michael Crichton publicó una interesante novela, "El estado del miedo", obra que cuestiona el consenso científico existente en torno al calentamiento global de origen antropogénico y que desató una gran polémica y que fue recibida ferozmente por los sectores ecologista. Además, en esa misma década se publicaron otros libros sobre el mismo tema, "El ecologista escéptico", 2005, de Bjorn Lomborg que se puede resumir en que algunas entidades presuntamente ecologistas manejan los datos de forma incorrecta para transmitir una letanía negativa que crea un terror colectivo yaa ello ayudan los medios de comunicación, pues la catástrofe vende más que la estabilidad. También en "Planeta azul (no verde)", de 2007, de Václav Klaus se había cuestionado lo que se podría denominar la «tiranía ecologista». Este es el ejemplo de tres obras que se han realizado no contra el cambio climático sino contra la teoría conspiratoria del cambio climático. Y aquí entro en lo que realmente quiero abordar, la conspiración o manipulación continua de hechos que suceden en nuestra sociedad y que el sensacionalismo, la desinformación y la codicia reinantes los aprovechan para arrimar la sardina a su ascua.Tenemos muchos ejemplos de estos casos, desde los muy manidos o más recientes como que beber agua clorada o comer carnes procesadas produce cáncer, hasta otros como los efectos catastróficos de los naufragios de petroleros pasando por las amenazas pandémicas de enfermedades como la gripe aviar o el ébola
  • Caso del Prestige. El 13 de Noviembre de 2002, el petrolero "Prestige" se hundió frente a las costas gallegas causando un terrible impacto en el medio ambiente no solo gallego sino de todos aquellos puntos a los que llegó parte del vertido. En aquellos días se hicieron predicciones como que los efectos durarán más de 25 años, nunca se podrá recuperar el ecosistema, etc. La realidad es que 10 años después de aquel desastre prácticamente no quedaban efectos del mismo.


  • Caso de alertas alimentarias: Caso de la carne procesada. Hace algo más de un mes, la mayoría de los medios de comunicación tuvo entre sus titulares la noticia de que "La OMS alerta del riesgo de cáncer por el consumo de charcutería". Este caso es similar a otro que dice que el consumo de agua clorada produce cáncer. La verdad es que me gustan más afirmaciones como la que publicó en 1.997 Life magazine declarando: "The filtration of drinking water plus the use of chlorine is probably the most significant public health advance of the millennium o como las que hablan de los beneficios del consumo de carnes rojas.

  • Caso de alertas sanitarias. Con la aparición de los primeros casos de gripe aviar, tanto los medios de comunicación como determinadas organizaciones volvieron a lanzar sus apocalípticas predicciones: amenaza pandémica, millones de muertos, etc.. Exactamente lo mismo se podría comentar de la primera aparición de casos de ébola en Europa y USA. Sin embargo, la gripe aviar no ha sido una de las plagas de Egipto y en cuanto el virus del ébola ha llegado a Europa y USA, enseguida ha empezado a descubrirse que existe tratamiento. Es muy probable que el problema sea que mientras estaba confinado en África el interés por combatirlo era menor.


Con estos ejemplos, quiero llegar a que alguien o algunos nos quieren llegar a convencer de que vivimos en un estado de emergencia tal que tenemos que ser controlados, vigilados y adiestrados en todos y en cada uno de los aspectos y momentos de nuestra vida cotidiana. Además, el miedo y el sensacionalismo venden más que las buenas noticias y en la lucha por las audiencias y la venta de periódicos todo vale.

En temas climáticos. Si en invierno nieva alerta porque nieva y se paran colegios, se restringen los transportes, etc. Si llueve a chuzos, alerta porque llueve y se paran colegios. Si llega una tormenta fuerte con viento, perdón, una ciclogénesis explosiva, entonces parece que llega el día del juicio final, debemos de atrincherarnos en casa con provisiones por si tenemos que estar dos días aislados del mundo. Es curioso, el huracán más importante que ha sufrido Galicia, el “Hortensia” nunca pudo ser una ciclogénesis explosiva; seguro que está tan decepcionado y triste que nunca volverá, como las golondrinas de Bécquer. En verano, si la temperatura supera los 30º el salir de casa es motivo de multa si no se hace vestido de tuareg y con varios litros de agua so pena de quemarse cual churrasco en barbacoa (Dios, quemado y siendo fuente de cáncer a la vez…). La verdad es que en invierno lleva muchos años haciendo frío y con condiciones mucho peores de vida y no ha pasado nada, en esos sitios están acostumbrados a ese clima, es lo que han vivido durante generaciones. Exactamente igual en el caso de las altas temperatura y el calor, donde se llega a temperaturas superiores a los 35º también están acostumbrados, han nacido con ese clima y lo llevan maravillosamente. ¿Llegaremos alguna vez a esto?:  



Y para acabar un somero repaso a algunas de las alertas infundadas que han tenido un inmenso peso en la sociedad, en el comportamiento de los dirigentes y en la exageración de los medios de comunicación. ¿Quién se puede olvidar del famoso “efecto 2000”, que iba a provocar las mayores desgracias conocidas en la historia del Planeta, desde la caída de aviones en pleno vuelo, hasta el fallo global de las comunicaciones? Al final lo de siempre, nada de nada y un pelotazo para las compañías informáticas, sus asesores y  para las consultoras.




En temas de política. Es el caso más reciente, los atentados de París han vuelto a demostrar que a los políticos y medios les interesa mucho más el sensacionalismo que la realidad y los ciudadanos. En España, los medios de comunicación tras un primer día de actuación nefasto (sólo una cadena de televisión cortó su emisión para seguir la actualidad) empezaron a enviar a sus primeros espadas a París para que informaran en directo, con más dolor que fortuna en la mayoría de los casos y pasando de la nada al todo; de no cortar emisiones y seguir con su programación a una sobresaturación y repetición continua de las noticias y las imágenes. Los políticos pues exactamente el mismo comportamiento, pensando en su propio futuro antes que en los hechos y el análisis. Hollande rápidamente instauró el estado de excepción y ordenó bombardeos masivos en Siria. Lo del estado de excepción ya la había dado muchos réditos en el atentado de Charlie Hebdo y es una medida muy popular en casos de pánico generalizado en los cuales, ya lo dijo Joseph Göbbels,  se adopta el Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo  e individualizar al adversario en un único enemigo. Además así se pueden realizar determinadas acciones que deberían haberse hecho antes y pueden llevarse a cabo sin mostrar demasiado respeto con leyes existentes. Lo de bombardear el feudo del DAESH es la aplicación de otro principio göbbeliano, el Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”. Realmente,  ¿esos bombardeos han sido efectivos o es un castigo similar al que sufrieron los alemanes cuando se bombardeó Dresde sin otro motivo que la venganza por los bombardeos de Londres? Los belgas, acusados con saña de ser el paraíso yihadista en Europa deciden mantener Bruselas cinco días cerrada sin que se sepa aun cuales han sido los motivos reales, porque no hay noticia de que se haya encontrado alguna bomba colocada ni de que se haya detenido a algún comando con explosivos en el cuerpo o una mochila explosiva a las espaldas, pero así ya han demostrado su compromiso y eficacia. Los rusos, mejor Putin, que aprovechan la coyuntura y bombardean todas las fracciones contrarias al régimen de Bashar al-Asad y de paso se demuestra que el término terrorista es tan ambiguo como lo que combate cada nación en se territorio. Es evidente, que turcos y rusos tienen objetivos muy diferentes. En España, el presidente Rajoy que no sabe si mandar aviones y tropas porque hay elecciones y los envíos de soldados son votos; el que sea el último mono e Europa y occidente, ausente del calendario de giras y visitas del gran líder francés, ahora le preocupa poco, siempre podrá rectificar si gana y apoyarse en alguna resolución a la carta de alguna institución de burócratas financiada por la OCDE. Al final el atentado de París va a servir para que en el mundo occidental se aplique otro principio de la política de Göbbels, Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

Es cierto que el tema de los territorios de la antigua Mesopotamia es una crisis importante, que estamos ante un problema de difícil solución pero que, como ya he comentado en otro artículo de este blog, tiene su origen en otras causas y que sólo con la fuerza no se va a resolver. Hay que ir a los orígenes e intentar buscar soluciones dentro de la negociación (aunque evidentemente haya que eliminar a las alimañas y a los que impiden que este problema se pueda solucionar, pero esos no son sólo los que ponen las bombas y ametrallan inocentes, aunque éstos también lo sean). Sería bueno saber porque otros países de la zona están mudos y escondidos cuando muchos de estos movimientos han nacido allí, por ejemplo Arabia Saudita, quizás uno de los mayores culpables de todo el proceso y, que debido a la riqueza que alberga su subsuelo, todo el mundo evita nombrarla no vaya a ser que suba el petróleo.

En resumen, lo que he querido plantear es que vivimos en un estado permanente de sensacionalismo que no deja de ser otro principio de la política de Göbbels, el Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. ¿Será que al final ganó la guerra?

1 comentario:

  1. Alerta: exceso de opinión !!!
    Este blog se auto destruirá en 5, 4, 3, ...

    ResponderEliminar

Esté en acuerdo o en desacuerdo con las entradas, procure ser educado en sus comentarios.
Muchas gracias por su colaboración